El Niño llegó oficialmente a su fin y las consecuencias de su desaparición sacudirán el clima en todo el mundo.
El Niño –un patrón climático natural caracterizado por temperaturas oceánicas más cálidas que el promedio en el océano Pacífico tropical– se apoderó del planeta desde principios del verano pasado. Alcanzó un superestatus a principios de este año después de aumentar las temperaturas durante el año más caluroso registrado e influir en otros fenómenos meteorológicos globales.
La Niña está de vuelta: ¿Qué efectos tendrá el fenómeno climático?
"Esta temporada ciclónicas ha sido muy activa y esto es una señal de que estamos pasando de una fase neutral a una fase de La Niña, que propicia la formación de huracanes en el Atlántico", explica Juan Carlos Cárdenas, meteorólogo del Centro Mundial de Pronósticos de The Weather Company.
Primero fueron calamares y ahora son millones de saldinas que aparecieron. Todavía no se tiene certeza de qué ha estado causando estas muertes masivas, mientras que unos se la atribuyen al calentamiento global, otros a la contaminación.
Según gráficas comparativas, este 2016 puede tener el fenómeno más desarrollado que años anteriores, algunos han llegado a nombrarlo "El más poderoso de la historia", aunque a penas comenzamos a sentir los efectos del cambio climático.
Las gráficas muestran una distorsiona mancha roja que representa el calor, comparativo con los años anteriores este 2015 ha reflejado un cambio mayor a los años en los cuales se ha producido con mayor intensidad.
El cambio climático sigue amenazando pueblos y ciudades, uno de los fenómenos más mencionados en los últimos tiempos.
La Niña es un fenómeno climático que forma parte de un ciclo natural global del clima conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENSO). Este ciclo global tiene dos extremos: una fase cálida conocida como El Niño y una fase fría, precisamente conocida como La Niña.
El paso de un extremo al otro se ve influido por una estrecha relación entre la temperatura de la superficie del mar y los vientos. Cuando existe un régimen de vientos alisios fuertes desde el Este, las temperaturas ecuatoriales se enfrían y comienza la fase fría o La Niña. Cuando la intensidad de los alisios disminuye, las temperaturas superficiales del mar aumentan y comienza la fase cálida, El Niño.
Conoce la razón de este fenómeno que ha estado preocupando los científicos y el mundo.
El fenómeno de El Niño, que puede provocar sequías e inundaciones, ya está en camino en el Océano Pacífico.
Eso dicen los científicos. Pero el año pasado anunciaron lo mismo, en algún momento llegaron a darle un 70% de probabilidades, y no se produjo.
El Niño
Es un fenómeno climático relacionado con el calentamiento del Pacífico oriental ecuatorial, el cual se manifiesta erráticamente cíclico (Strahler habla de ciclos entre tres y ocho años) que consiste en realidad en la fase cálida del patrón climático del Pacífico ecuatorial denominado El Niño-Oscilación del Sur, en donde la fase de enfriamiento recibe el nombre de La Niña. Este fenómeno, en sus manifestaciones más intensas, provoca estragos en la zona intertropical y ecuatorial debido a las intensas lluvias, afectando principalmente a la región costera del Pacífico de América del Sur.
Günther D. Roth lo define como una irrupción ocasional de aguas superficiales cálidas, ubicadas en el Océano Pacífico junto a la costa de los territorios de Perú y Ecuador, ésto debido a inestabilidades en la presión atmosférica localizada entre las secciones Oriental y Occidental del Océano Pacífico cercanas a la línea del Ecuador. Siendo éste fenómeno el supuesto causante de más de una anomalía climática.
Expertos de Australia, Estados Unidos, Japón y otros países dan por cierta la llegada de El Niño, aunque todavía no está confirmada.
Este fenómeno climatológico surge de las variaciones en la temperatura del Océano Pacífico.
Pero sigue siendo difícil para la comunidad científica predecir exactamente cuándo va a empezar.